Áreas de Trabajo

Determinadas situaciones en nuestra vida requieren de una respuesta rápida (ej. Esquivar un obstáculo en la carretera cuando vamos conduciendo) o de una ligera tensión (ej. Un examen final). Se trata de una respuesta necesaria y que facilita la adaptación al cambio. El problema surge cuando esa respuesta resulta excesiva en cuanto a intensidad o frecuencia. Entonces dejará de ser una respuesta adaptativa, resultando disfuncional y provocando en la persona efectos negativos tales como: preocupación excesiva, problemas en el sueño o alimentación, fatiga, etc.

Los principales trastornos de ansiedad son: trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de pánico, agorafobia, fobias específicas (volar, animales, sangre, etc), fobias sociales, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), trastorno por estrés postraumático y estrés agudo o crónico.

Podemos pasar por momentos en nuestra vida en los que sintamos una tristeza intensa, estemos desmotivados, con ganas de llorar o baja autoestima. En ocasiones, es tal el sufrimiento, que la persona siente una pérdida del control y un malestar general, llegando a afectar a diferentes ámbitos de su vida personal. Esto es lo que se conoce como una depresión. Puede manifestarse a raíz de una situación difícil (como puede ser el final de una relación sentimental), o aparecer sin que la persona identifique cuál ha sido el desencadenante.

En determinados casos, la persona puede pasar por periodos de euforia intensa intercalados con periodos de depresión, lo que se denomina Trastorno Bipolar.

Las despedidas y pérdidas forman parte de nuestra vida, algo a lo que inevitablemente en algún momento nos veremos expuestos.

A lo largo de nuestra vida, hay momentos en los que nos enfrentamos a la pérdida de un ser querido, un final no deseado de una relación sentimental o la pérdida de un empleo. En estos momentos comienza un proceso necesario de duelo, tratándose de una adaptación emocional ante esa pérdida. Cada persona vive este proceso de una manera diferente y es importante que se respete en cada uno de los casos. Su evolución dependerá de las circunstancias de la pérdida y de las características personales. Se convierte en un duelo patológico o complicado, si tras un periodo de tiempo la persona tiene importantes dificultades para continuar avanzando, es incapaz de aceptar la pérdida o no se ha permitido elaborar este proceso de duelo. En estos casos resulta muy recomendable acudir a un profesional.

Se trata de conductas de alimentación patológicas frente a la ingesta de alimentos, acompañado en la mayoría de los casos por una insatisfacción con la imagen corporal. Estas conductas conllevan consecuencias negativas en la salud física, psicológica y social, pudiendo llegar incluso a poner en riesgo la propia vida.
Pueden afectar a personas de cualquier edad y sexo, pero es en la adolescencia donde aparecen la mayoría de los casos, al tratarse de una etapa de cambios y búsqueda de identidad. En muchas ocasiones, se presentan junto con otros síntomas como pueden ser la ansiedad, depresión y otras conductas disfuncionales.

Los trastornos más conocidos son, la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa. Existen también otros trastornos, como es el trastorno por atracón (ingerir alimentos de forma descontrolada) o la vigorexia (obsesión por el ejercicio físico).

El sueño es algo necesario para sobrevivir y poder tener una buena calidad de vida. Algunas personas, padecen alteraciones en los patrones de sueño o la calidad durante el mismo no es óptima. Pueden ser provocados por diferentes factores, tales como un nivel elevado de estrés, cambios de ritmos de sueño-vigilia, dificultades adaptativas, etc. Las consecuencias de no tener una adecuada calidad en el descanso pueden ir desde déficit de atención, fatiga, hasta una incapacidad para mantener rutinas diarias, pudiendo llegar a provocar consecuencias negativas importantes en la vida profesional y personal de quien lo padece.

Los principales trastornos del sueño son: insomnio (dificultad para conciliar el sueño o para mantenerlo), hipersomnio (somnolencia diurna excesiva), narcolepsia (ataques de sueño repentinos e inesperados), conductas que interrumpen el sueño (pesadillas, terrores nocturnos, sonambulismo), etc.

Algunas personas pueden encontrar importantes dificultades en determinadas situaciones sociales, existiendo miedo o incomodidad a las relaciones interpersonales, como consecuencia de un déficit en las habilidades sociales o provocado por creencias rígidas que dificultan la comunicación.

En estas situaciones es necesario un entrenamiento específico, con el fin de lograr una mejora en la integración de la persona en todos sus entornos. Las dificultades que más comúnmente encontramos son: timidez extrema, dificultad para expresar opiniones y emociones, para controlar la ira, recibir o expresar críticas, etc.

Son aquellas conductas en las que se genera dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación, como consecuencia a la satisfacción que ésta causa a la persona. Puede dirigirse a sustancias adictivas (alcohol, cocaína u otras sustancias) o tratarse de adicciones sociales (Internet, juego, sexo, compras, etc.). Podemos decir entonces, que se trata de una adicción cuando su ausencia genera un malestar importante con altos niveles de ansiedad, angustia o depresión.

Todas las personas contamos con unos rasgos de personalidad distintivos, relativamente estables en el tiempo y de los que dependerá nuestra manera de pensar y actuar. En algunos casos estos rasgos de personalidad, estables y globales, resultan disfuncionales. Estando presentes aproximadamente desde la etapa de la adolescencia, generan en la persona un importante deterioro en su funcionamiento, impidiendo un ajuste social satisfactorio. Esto es lo que se denomina un Trastorno de la Personalidad.

Los trastornos de personalidad se clasifican en: trastorno paranoide de la personalidad, esquizoide, esquizotípico, antisocial, límite, histriónico, narcisista, por evitación, dependiente y trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad.

Se refiere a un conjunto de diagnósticos entre los que destaca los trastornos psicóticos, los trastornos afectivos mayores y los trastornos de personalidad. Existe en estos diagnósticos una afectación muy importante del funcionamiento laboral, social y familiar de la persona. El objetivo será que la persona adquiera estrategias que le posibiliten la integración en la comunidad y alcance una mejora en su calidad de vida y su bienestar.
El Acompañamiento Terapéutico es un abordaje altamente eficaz en el proceso de recuperación de la persona con Trastorno Mental Grave y Duradero, consiguiendo complementar la intervención desde otros agentes o instituciones.
Leer más sobre Acompañamiento Terapéutico.

trabajo_baja8

Teléfono: +34 608 18 00 71 | E-mail: consulta@pilarzarco.com